¡¡¡Hola querido amigo!!!. En verdad la depre es todo un temazo y ni siquiera te imaginas cuantas personas sufren por esta compañera de camino. Y te comento que es una compañera de camino porque su acción dura...hasta que nos demos cuenta que nos hemos jodido la onda por puro gusto. Es claro que existe la depre endógena y también hereditaria en que todo el familión es bajoneado...bueno, hay casos y hay casos. Lo fantástico de tu caso es que te has dado cuenta de ello...pero no es tan fantástico que te castigues todo el tiempo por algo que ya es parte de tu historia personal y sólo eso. NO hay para qué hacerla vida hoy...en este instante..en el eterno presente que es la Vida.
Creo que la tierra entera...más bien, el Universo entero es medicina pura...
Además todos y cada uno deberíamos fortalecer esta medicina...
pero pareciera que más bien somos el veneno que amenaza con aniquililarla y vamos intoxicando todo...la casa, el barrio...el mundo entero con nuestras malas vibras, nuestros malos pensamientos, nuestras malas palabras...nuestros malos sentimientos y emociones....
Somos parte del Uno...del Universo y su armonioso fluir...
pero nos encanta no fluir y quedarnos estancados en estériles acontecimientos del pasado que ya no nos sirven.
El día en que nos reencantemos con ese rayito de sol que acaricia nuestro rostro...el cantar de los pajaritos...los colores de la natura que son increíble...el aroma de las flores...la hermosa puesta de sol... la salida del Padre Sol por el Oriente....en fin...que nos demos cuenta y tomemos consciencia que lo único real es el presente....poco a poco se comenzaran a diluir los temas negativos que aún nos afectan en el hoy...y un día...ni siquiera nos recordaremos de ellos...a lo mejor pa soltar una gran carcajada por la estupidez de cargar un pesado fardo en nuestra espalda por tanto tiempo.
"Cada vez que respiro es una bendición, cada vez que expiro....es constante gratitud por el regalo de este día...que por algo se llama presente". Con afecto, harto amor y mucho humor, tu amiga la chiru...una eterna aprendiz.
